Men In Black: International

Men In Black: International

Men In Black: International (Hombres de Negro: Internacional) llega siete años después de la última entrega de la saga y pretende seguir los pasos de la exitosa trilogía original, aunque en esta ocasión sin contar con la participación de Will Smith y Tommy Lee Jones. El director F. Gary Gray (Straight Outta Compton, The Fate of the Furious) recluta a Tessa Thompson y Chris Hemsworth para ocupar los roles principales de esta aventura que mezcla comedia con ciencia ficción.

Los ya conocidos Hombres de Negro están de regreso pero ahora desde las instalaciones de Londres, donde son liderados por High T (Liam Neeson) y bajo la popularidad del irreverente Agent H (Chris Hemsworth). Al equipo se integra de manera muy astuta Agent M (Tessa Thompson) que hizo todo lo posible por ser tomada en cuenta por la agencia ultra secreta; y una de sus primeras misiones como novata es la de pelear contra unos letales aliens y al mismo tiempo descubrir al infiltrado que habita en el equipo de Los Hombres de Negro.

Ante la duda de muchos, “MIB” logra darle la continuidad que se merece a esta franquicia, no decepciona en ningún momento, de hecho se mantiene fiel a los momentos cómicos que llegamos a ver en las pasadas entregas con Will Smith. Así como darle una frescura a nuevos aliens, tanto a los villanos como a los buenos.

Un punto a analizar es el momento en el que abordan el feminismo, lo hacen de una forma sarcástica, pero sin faltar el respeto, al contrario, tratando de valorar lo que representa el personaje del Agente M, todo ese esfuerzo que realizan las mujeres por encajar en grupos liderados por hombres.

Es evidente el match que lograron Tessa Thompson y Chris Hemsworth desde que trabajaron en “Thor: Ragnarok”, hay naturalidad y diversión en la manera de llevar a sus personas y la historia, una excelente mancuerna que logran estos dos actores en este proyecto.

Men In Black: International ofrece una razonable dosis de entretenimiento veraniego, tanto por el factor nostalgia, como por la mancuerna entre Tessa Thompson y Chris Hemsworth y el humor de Kumail Nanjiani. Aunque se extraña la presencia de Tommy Lee Jones y Will Smith, la película logra sostenerse por cuenta propia, y el resultado final es medianamente decente para justificar la existencia de una posible secuela. Se agradece también que no sea la típica comedia que desemboca en un forzado romance. Una aventura de otro mundo que se antoja disfrutar en estos infernales días de verano, acompañados de una cubeta de palomitas de maíz y un refresco bien frío, para desconectarnos de las preocupaciones diarias, aunque sea por un par de horas.

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