La llegada de Percy: El Comienzo de Todo

Siempre he sido esa persona…la que se derrite por los perritos,la que cree —sin dudarlo— que son los seres más nobles que existen.Desde niña, siempre hubo uno a mi lado.Un compañero en cada etapa, en cada cambio, en cada proceso.

Pero esta vez… fue distinto.

Porque Percy no estaba en mis planes, apareció así de la nada, en una publicación de Facebook:

“Me ayudan a resguardar……….”

Tommy me mandó la captura, y sin pensarlo demasiado —porque así soy cuando algo me mueve el corazón— decidí escribir.

No esperaba respuesta de hecho, ya estaba medio preparada para que no pasara nada, pero pasó Un “sí” y con eso… todo empezó.

El lunes llegó… o bueno, casi.

Desde temprano yo ya estaba emocionada, fuimos a comprar todo para recibirlo: camita, platos, cositas pequeñas que se sienten enormes cuando sabes que alguien nuevo llegará a tu vida; y entonces… el mensaje:

«No lo podré llevar.»

Sentí frío.Pensé: ya encontró casa…y me quedé mirando todo lo que había comprado.Pero unos segundos después terminé de leer: llegaría más tarde respiré y la emoción volvió.

Horas después llegó el mensaje que, sin saberlo, me iba a cambiar la vida: «Ya llegamos, puedes salir por el bebé, «Salí casi corriendo.

Venía en una transportadora… en moto… tan chiquito, tan vulnerable.

Su historia no era bonita: calle, frío, hambre, maltrato.

Demasiado para alguien tan pequeño.

Y aun así… ahí estaba, le pregunté su nombre “No tiene… para no encariñarme.”

Y no sé, pero eso me pegó porque todos merecemos un nombre, Una identidad, un lugar.

Yo quería llamarlo Hermes.

Por el mensajero, el protector de viajeros…Pero entonces Tommy dijo:“¿Y si mejor Percy?”Y algo hizo clic.

Percy…como alguien valiente, leal, aventurero.

Como un perrito que, a pesar de todo, aún tiene ganas de jugar, de confiar… de vivir.

Y así se quedó.

Cuando decidí quedarme con Percy pensé que lo hacía desde el amor.

Y sí… lo estaba.

Pero nadie me dijo que el amor también viene con miedo, con dudas, con esa voz constante de: “¿y si no puedo?”Lo veía tan pequeño…y tan dependiente de mí, y yo… tan insegura.

Nadie te prepara para el momento en el que entiendes que ahora alguien depende completamente de ti.

No sabía si lo estaba haciendo bien.

No sabía si era suficiente.

Pero me quedé decidí intentarlo, aprender sobre la marcha.

Hoy entiendo algo: No necesitas estar lista para empezar algo importante, a veces solo necesitas dar el paso…y crecer en el proceso.

Y eso…eso es lo que Percy empezó a enseñarme desde el primer día.

Y aquí estoy.

Con miedos, sí pero también con una historia que merece ser contada.

Bienvenidos a este espacio.A las aventuras con Percy. 🐾

Start typing and press Enter to search