Bersuit convirtió el Metropólitan en una fiesta de nostalgia, crítica y celebración latinoamericana.
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FOTO: OCESA / Liliana Estrada
Celebrar 25 años de un disco no es cualquier cosa, y Bersuit Vergarabat lo dejó claro durante su presentación en el Teatro Metropólitan. La agrupación argentina regresó a la capital mexicana para conmemorar Hijos del Culo, uno de los álbumes más importantes de su carrera, en una noche donde la nostalgia, el rock, la murga y la crítica social se mezclaron con un público que no dejó de cantar en ningún momento.
Antes de la aparición de Bersuit, Percance fue la banda encargada de abrir la noche. Los costarricenses pusieron el ambiente perfecto con una presentación llena de ska, ritmo y mucha energía, logrando que poco a poco el Metropólitan comenzara a calentarse para lo que sería una larga celebración musical.



Cuando las luces se apagaron y Bersuit apareció en el escenario, el público inmediatamente se puso de pie para recibir a la banda entre aplausos y gritos. El arranque con “El Gordo Motoneta” marcó el tono de la noche con percusiones intensas y una energía explosiva que rápidamente contagió a todo el recinto. Sin dejar respirar demasiado al público, “La del Toro” continuó elevando el ambiente con toda esa esencia caótica y festiva que caracteriza a la agrupación argentina.
Uno de los momentos más interesantes llegó con “Desconexión Sideral”, interpretada con una atmósfera más envolvente y psicodélica, mostrando una faceta distinta dentro del repertorio. Después vino “Perro Amor Explota”, que devolvió la intensidad con guitarras potentes y un ritmo que hizo que muchos asistentes no dejaran de moverse desde sus asientos.
“Porteño de Ley” fue uno de esos temas donde se notó la enorme conexión entre Bersuit y el público mexicano. Cada verso fue coreado con fuerza dentro del Metropólitan, mientras que “Veneno de Humanidad” y “Sencillamente” aportaron un momento más emocional y reflexivo dentro del concierto, dejando ver el lado más melancólico y crítico de la banda.
La energía volvió a explotar con “Yo Tomo”, tema que convirtió el recinto en una auténtica cantina entre risas, vasos levantados y personas cantando a todo pulmón. Poco después, “Morocha” mantuvo el ambiente festivo con ritmos latinos y una interpretación cargada de carisma y humor.



En la parte final del show, “Espíritu de esta Selva” y “Barriletes” aportaron uno de los momentos más nostálgicos de la noche, recordando por qué Hijos del Culo sigue siendo un disco tan importante para distintas generaciones de seguidores de Bersuit.
Los invitados también tuvieron un papel importante durante el concierto. Connie Isla apareció para interpretar “Señor Cobranza”, una canción que sonó tan vigente y poderosa como hace años. Más adelante, Esteban de Percance se sumó en “Bolsa”, provocando una de las colaboraciones más celebradas de toda la presentación.


Para el encore llegaron “Esperando el Impacto”, “Negra Murguera” y “Pacto”, nuevamente junto a Connie Isla, cerrando una noche donde Bersuit demostró que su esencia sigue más viva que nunca. La banda se despidió con una enorme sonrisa y agradeciendo al público mexicano, que una vez más hizo de su concierto una noche imposible de olvidar.






