Hanabie.: Caos kawaii y metal sin fronteras llegan por primera vez a México
Desde Japón y directo a romper los esquemas en la CDMX, Hanabie. se suma al cartel del KNOTFEST MÉXICO 2025 para ofrecer una de las presentaciones más explosivas y frescas del festival. Será su primera vez en tierras mexicanas, y lo harán en el escenario más grande que el metal puede ofrecer. Este 6 de diciembre, la Explanada del Estadio Banorte será testigo de un fenómeno que no entiende de etiquetas ni fronteras.
Conocidas por su mezcla única de metalcore, electrónica, hyperpop y una estética kawaii que desafía cualquier norma preestablecida, Hanabie. ha conquistado el mundo poco a poco, dejando a su paso un torbellino de riffs filosos, breakdowns agresivos y una energía escénica que hace temblar hasta a los más veteranos del género. Son dulces y letales a la vez, una dualidad que no pide permiso para existir.
La banda —formada por Yukina, Matsuri, Hettsu y Chika— no solo representa una nueva generación del metal japonés, sino una auténtica revolución cultural. Con letras que hablan de identidad, desahogo emocional y libertad creativa, su propuesta ha logrado conectar con miles de fans fuera de Asia, generando una base de seguidores que crece a una velocidad vertiginosa.
En 2023 lanzaron su álbum Reborn Superstar!, un trabajo que dejó claro que su estilo no es una moda pasajera, sino una evolución natural del metal moderno. Fusionaron géneros con naturalidad, rompieron las reglas del sonido tradicional y se posicionaron como una de las bandas más innovadoras del circuito global.
Su llegada a México marca un momento especial tanto para ellas como para los fans mexicanos, que han esperado años para verlas en vivo. En un festival donde la oscuridad y la brutalidad son protagonistas, Hanabie. llega con una propuesta visual colorida, agresiva y radicalmente distinta, que demuestra que el metal puede mutar y seguir siendo auténtico.
Este diciembre, el KNOTFEST se abre a lo nuevo, lo arriesgado y lo inesperado. Y Hanabie. está lista para tomar ese escenario por asalto, con glitter, distorsión y un mensaje claro: en el metal hay espacio para todas las formas de furia.






