Los Pericos exploran su lado bravío en el Metropólitan con un extenso set.
Txt:Luis Ángel Grace
fotografias:OCESA / César Vicuña
Es inimaginable pensar en los íconos del reggae latinoamericano sin mencionar a Los Pericos, la agrupación argentina que ayudó a popularizar el género en todo el continente desde hace casi cuatro décadas.
La parvada voló desde el sur hasta la Ciudad de México para presentarse en el Teatro Metropólitan, con un espectáculo que va preparando a sus seguidores para el festejo de cuarenta años.



La noche del viernes 22 de agosto las cercanías del foro se aglutinaron de personas portando el clásico periquito en sus playeras y sudaderas para disfrutar de esos temas que se mantienen en el gusto de los amantes del reggae en español.
El clima festivo se apoderó de todas las gradas adentro del Metropólitan cuando Los Pericos salieron de una puerta lateral tocando varios tambores rumbo al escenario que ya los estaba esperando. “Jamaica reggae”, “Nada que perder” y “Complicado y aturdido” sacudieron con intensidad a los fans al prometer una larga noche de música.
Juanchi, Guillermo, Diego, Gastón, Marcelo y Ariel se mostraron emocionados tal como si fuese la primera vez que llegaban a una ciudad que ha demostrado amor incondicional.



Con las justas participaciones entre temas, los músicos hicieron notar que el set sería bastante largo, pues empezaron a interpretar “Anónimos” (con una proyección de Carla Morrison cantando de fondo); el cover de Joan Sebastian del reconocido tema “Tatuajes” y “Me late”.
No faltó música nueva ya que Los Pericos presentaron “Soledad”, un sencillo estrenado el pasado 14 de agosto y su reciente colaboración con el rapero mexicano Sabino, el tema “Inmortal”, disponible desde el 26 de marzo del año en curso.
Tras una breve pausa de un par de minutos, los argentinos volvieron a aparecer en el escenario con instrumentos acústicos para un corto set que incluyó los éxitos “Días de sol”, “Waitin” y “Mucha experiencia” en versiones más relajadas que incitaban al canto.



Las luces amarillas, verdes y rojas calentaron el escenario al ritmo latino de la música, que no sobra mencionar que tuvo un buen sonido, limpio y muy envolvente.
La hora y media se fue acercando cuando aparecieron en el set los temas “Lindo día”, “Todos lo hacen” y “Eu vi chegar”, seguido de uno de los primeros hits de la banda, “El ritual de la banana”, de su disco homónimo del año 1987.
La última media de espectáculo estuvo cargada de temas bastante duros y reconocidos que sonaron uno tras uno: “Runaway”, “Sin cadenas” y después de un corto encore, “Pupilas lejanas” y “Home sweet home”.

Este concierto antecede a la celebración de cuatro décadas de la agrupación que, de acuerdo con los propios Pericos, tendrá lugar el siguiente año con una gira que visitará la Ciudad de México.






