Lil Texas: la distorsión necesaria que está por detonar en la CDMX
La Ciudad de México está por ser sacudida por una descarga de BPMs que no pide permiso. Este 24 de octubre, Lil Texas, el enfant terrible del hardcore moderno, llegará al Foro Puebla para demostrar que la velocidad no es una moda, sino una forma de existencia.
Con un pie en el rave y otro en el caos, Lil Texas no hace sets, hace intervenciones sónicas. Su propuesta no busca agradar a todos —y esa es su virtud más radical—. Desde que empezó a colapsar pistas en los circuitos underground de Estados Unidos, hasta hoy que lo escuchan desde los escenarios principales de Tomorrowland o EDC Las Vegas, su sello ha sido claro: romper la línea entre lo físico y lo sonoro.
No es raro que grandes nombres del pop hayan querido acercarse a su ruido controlado. En 2021, Lady Gaga y Elton John lo invitaron a destruir (y reconstruir) su tema “Sine From Above” en un remix que no dejó títere con cabeza. Tampoco extraña que su nombre figure en sellos como Masters of Hardcore o que comparta créditos con artistas como Kayzo, Dorian Electra o Deadly Guns. Lil Texas no cabe en un solo género porque no pertenece a ninguno.
Lo que sí es seguro es que su regreso a la CDMX no pasará desapercibido. En 2024 ya demostró de qué está hecho en el EDC México, pero lo del Foro Puebla apunta a algo más íntimo y más brutal. Esta vez no hay filtros, ni grandes producciones: solo él, la música más rápida que se puede tocar legalmente, y un público dispuesto a dejarlo todo en la pista.
Su movimiento, conocido como Texcore, ha creado escuela entre productores que jamás se habían atrevido a acercarse al hardcore. Y no es solo la velocidad —aunque empezar un set en 160 BPM dice mucho—, es una estética, una ética, una actitud que desafía la comodidad del EDM de fórmula.
Si lo tuyo es el límite, si te interesan los extremos, si ya estás harto de la mesura y lo predecible, Lil Texas es ese golpe de realidad que estabas esperando. Los boletos ya están disponibles a través de Ticketmaster y en taquillas del Foro Puebla.






