Susana Cala conquista el Lunario y los corazones con su álbum Arial 12

FOTOS Y TXT:Kike Lindemann

El pasado 22 de mayo, la cantautora colombiana Susana Cala vivió uno de los momentos más significativos de su carrera al presentar su nuevo álbum Arial 12 en el Lunario del Auditorio Nacional, un recinto que pisaba por primera vez y donde dejó una huella imborrable.

Compuesto por 12 canciones profundamente personales, el disco recorre relaciones fallidas, inseguridades, recuerdos difíciles y esa montaña rusa emocional que todos atravesamos alguna vez. Cada tema es una confesión sincera, un espejo de sentimientos compartidos. Y eso fue justamente lo que se vivió: una conexión auténtica, de alma a alma.

A las 8:50 p.m., se apagaron las luces y un mar de voces emocionadas dio la bienvenida a Susana, quien abrió la velada con «Ataque de ansiedad», marcando desde el inicio la intensidad emocional del recorrido. La energía se mantuvo con temas como «Pereza», «Amnesia» y «Mi canción favorita», coreadas con fuerza por quienes se sabían cada palabra.

Antes de interpretar «Tenemos que hablar», compartió entre risas y complicidad que es una frase que a todos nos ha helado alguna vez. Explicó lo inevitable que es enfrentarse a esos momentos incómodos en las relaciones. Su honestidad no solo provocó risas, sino también suspiros y miradas cómplices entre los presentes.

Con una sensibilidad a flor de piel, continuó con «Paciencia», «Vida contigo» y «Paralizante», creando una atmósfera introspectiva, casi como si el recinto entero respirara al ritmo de sus canciones.

Uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó cuando Susana confesó que no quería regresar a Colombia porque se sentía plena en México. El auditorio respondió con un sonoro “¡Ya eres mexicana!”, y conmovida hasta las lágrimas, expresó su amor por la gente, la comida y los paisajes de este país que la ha abrazado con tanto cariño.

Luego interpretó «Nueve», un tema que retrata la contradicción de intentar olvidar a alguien cuyo número, sin querer, se quedó tatuado en la memoria. Le siguieron «Dosmil16», «Se siente así» y «Horóscopo», reforzando esa sensación de viaje emocional que el álbum propone.

Una de las grandes sorpresas fue la aparición del cantautor Andrés Obregón, quien subió al escenario para interpretar junto a Susana el tema «Contratiempo», desatando una ola de emoción entre los asistentes.

El tramo final del concierto incluyó interpretaciones conmovedoras de «Comprometedor», «No eras para tanto», «Aburridos» y «Triste». Sin embargo, uno de los momentos más especiales llegó cuando cedió a la insistencia del público y cantó «Quijote», tema que inicialmente no estaba en el repertorio. Entre risas, confesó que no la había ensayado porque no tenía muchas reproducciones, pero accedió con humildad. La interpretó con una naturalidad sorprendente, como si la hubiera preparado toda su vida. El aplauso fue rotundo.

Para despedirse, eligió «Domingo», y lo hizo con palabras de profundo agradecimiento, visiblemente emocionada por una velada que, como ella misma dijo, jamás olvidará.

Más que un concierto, fue un abrazo colectivo. Un espacio donde la música sanó, unió y confirmó que Susana Cala no solo canta: susurra verdades que nos pertenecen a todos.

Start typing and press Enter to search